
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reavivado las tensiones comerciales con la Unión Europea al anunciar su intención de imponer aranceles del 25% a las importaciones provenientes del bloque. Durante la primera reunión de gabinete de su segundo mandato, Trump arremetió contra la UE, afirmando que “se formó para perjudicar a Estados Unidos”.
Una posible guerra comercial en el horizonte
La declaración de Trump sugiere una posible escalada en las disputas comerciales transatlánticas, lo que podría afectar tanto a la economía estadounidense como a la europea. En particular, el sector automotriz sería uno de los más perjudicados si estos gravámenes entran en vigor.
“Será del 25 por ciento en términos generales, y se aplicará a los automóviles y a todas las demás cosas”, afirmó Trump, sin ofrecer mayores detalles sobre las medidas ni sobre la base legal que utilizaría para implementarlas.
La Comisión Europea no tardó en responder, advirtiendo que tomaría represalias si Estados Unidos impone estos aranceles. “La UE reaccionará con firmeza e inmediatamente contra cualquier barrera injustificada al comercio libre y justo”, señaló un portavoz del organismo.
Impacto económico y reacción del mercado
Las declaraciones del expresidente ya han tenido repercusiones en los mercados. El euro cayó un 0,2%, situándose en 1,0467 dólares en las primeras operaciones del jueves en Londres, reflejando la preocupación de los inversionistas sobre una posible guerra comercial.
Las compañías automotrices también han alzado la voz ante la posibilidad de un aumento de los aranceles, advirtiendo que los consumidores enfrentarán precios más altos y que la demanda de vehículos podría verse gravemente afectada.
“Los consumidores no podrán absorber el aumento de los precios de los vehículos y los volúmenes disminuirán”, advirtió un alto ejecutivo de un importante proveedor europeo de piezas de automóviles. “La industria ya está en una posición frágil y esta enorme incertidumbre está ralentizando acuerdos, inversiones y asignación de capital”. El sector de la automoción en Europa caía en la apertura de la bolsa ante la confirmación de Trump.
Aranceles a Canadá y México: otra batalla comercial en marcha
Paralelamente a sus planes con la UE, Trump también confirmó su intención de imponer un arancel del 25% a las importaciones provenientes de Canadá y México, justificando la medida como un intento de frenar la inmigración indocumentada y el tráfico de fentanilo en la región.
Aunque el presidente había prometido aplicar estos gravámenes desde el inicio de su segundo mandato, hasta ahora solo han entrado en vigor las medidas contra China. Sin embargo, Trump anunció que los aranceles a Canadá y México podrían implementarse el próximo 2 de abril, aunque su secretario de Comercio, Howard Lutnick, insinuó que la medida podría adelantarse.
“Va a ser difícil satisfacerlo”, comentó Trump, refiriéndose a las exigencias que ha impuesto a sus vecinos comerciales sobre el control del tráfico de fentanilo.
Diplomacia en tensión
Estas amenazas comerciales llegan apenas días después de que Trump recibiera en la Casa Blanca al presidente francés, Emmanuel Macron, con quien discutió temas de comercio y la guerra en Ucrania. Además, el primer ministro británico, Sir Keir Starmer, se reunirá con Trump en Washington en los próximos días, en un contexto de creciente incertidumbre económica.
Trump ha mantenido una postura crítica hacia la UE durante años, argumentando que el bloque impone barreras comerciales a los productos estadounidenses. “Se han aprovechado de nosotros de una manera diferente. No aceptan nuestros autos ni nuestros productos agrícolas, utilizando todo tipo de excusas para rechazarlos”, afirmó.
Para muchos observadores, estas declaraciones y medidas refuerzan la percepción de que la política comercial de Trump podría desencadenar una nueva ola de tensiones internacionales con consecuencias ecoimpredecibles.