IRASTORZA: “Lo de Trump y Musk es un matrimonio de conveniencia que ya está amortizado”
Eduardo Irastorza, profesor OBS Business School, cree que Trump está jugando con las expectativas al anunciar una posible medida en materia arancelaria sin concretar detalles, una táctica que ha utilizado anteriormente para mantener la atención mediática y política. Se especula que el anuncio podría incluir un nuevo acuerdo con la industria automotriz, dado que Trump ha mantenido reuniones con los CEOs de Ford y General Motors, buscando apoyo de un sector clave para la economía estadounidense.
Destaca que Trump tiene dos públicos principales en la industria automotriz: por un lado, los estados industriales en declive, como Michigan y Pensilvania, donde el desempleo ha sido un problema importante debido a la desindustrialización; y por otro, las grandes multinacionales automotrices, que piensan en términos globales y no ven con buenos ojos el proteccionismo. Mientras que Trump intenta proteger los empleos locales con aranceles, las grandes corporaciones advierten que estas medidas pueden perjudicar sus operaciones y su competitividad en el mercado internacional.
Irastorza también cuestiona la visión “provinciana” de Trump en materia económica. Señala que la producción automotriz ha cambiado significativamente y que las grandes empresas ya no se centran solo en fabricar en EE.UU., sino en optimizar costos y llegar a mercados globales. Intentar fortalecer la economía con medidas proteccionistas podría dañar la imagen de Estados Unidos como potencia mundial. “Un hegemón que juega a la defensiva no es un hegemón”, afirma, destacando que la estrategia de “America First” no puede traducirse en “America Only”.
Así mismo, habla sobre la relación entre Trump y Elon Musk, sugiriendo que este “matrimonio de conveniencia” podría estar llegando a su fin. Musk ha advertido que los aranceles perjudicarán a la industria automotriz de EE.UU., y es posible que Trump, habiendo ya aprovechado la imagen de Musk para proyectar innovación y modernidad, termine distanciándose de él. Musk, por su parte, tiene un ego lo suficientemente grande como para querer seguir influyendo más allá de una simple presidencia de cuatro años.