Claves del día de Jose Antonio Vizner
Como observador atento de los cambios globales, no puedo ignorar la creciente relevancia de DeepSeek, un desarrollo que se erige como un símbolo del choque entre Estados Unidos y China en los ámbitos comercial y tecnológico. El presidente Donald Trump ha planteado que este avance no es solo un desafío, sino también una llamada a la acción para que Estados Unidos tome las riendas de la batalla tecnológica. Más allá de los discursos, lo veo como una invitación directa a competir, no a imponer barreras como aranceles a los chips, sino a superar los límites del ingenio y la innovación.
Por su parte, Nvidia ha definido a DeepSeek como un ejemplo perfecto de “Test Time Scaling”, una técnica que muestra cómo los modelos existentes y las capacidades computacionales pueden generar soluciones revolucionarias dentro de los marcos regulatorios actuales. Este desarrollo envía un mensaje potente tanto a Estados Unidos como a Europa: lo que ya es posible con la tecnología exportada puede marcar una diferencia significativa. Sin embargo, mientras en Estados Unidos se avanza, en Europa parece que estamos perdiendo el tren.
La falta de visión en Europa
En Europa, hemos gastado miles de millones de euros para superar los efectos del COVID-19, pero no veo la misma determinación para impulsar la innovación tecnológica. Mientras Draghi proponía inversiones ambiciosas, lo que realmente se necesitaba era voluntad política. ¿Cómo es posible que no haya habido iniciativas serias para invertir en inteligencia artificial, atraer talento o impulsar un ecosistema competitivo?
China, en cambio, sigue ofreciendo mejores condiciones para los inversores, lo que resalta nuestras debilidades. La falta de impulso desde las élites europeas es alarmante. Durante el Foro de Davos, quedó claro que los líderes europeos no están conectados con la realidad. Están en su “país de yupi”, mientras el mundo avanza. Sin comisarios europeos que prioricen la inteligencia artificial como eje estratégico, estamos condenados a la irrelevancia en un área que definirá el futuro.
Una lección de competitividad
DeepSeek debería ser una llamada de atención para Europa. Si queremos competir, necesitamos atraer talento, invertir en innovación y reconocer la jerarquía que la inteligencia artificial ocupará en los próximos años. No basta con hablar de tecnología; se trata de actuar con determinación para no quedar rezagados en esta nueva era.
La migración y el respeto a los derechos humanos
Por otro lado, no puedo dejar de mencionar el enfoque de Claudia Sheinbaum sobre la migración. Su postura de exigir respeto a los derechos humanos, incluso para los deportados, es un recordatorio necesario. Hablar de migración no debe centrarse solo en estadísticas y políticas; también se trata de garantizar dignidad y respeto. Organizaciones y gobiernos tienen la responsabilidad de velar por quienes enfrentan estas circunstancias.
En definitiva, el mundo está en un punto de inflexión. DeepSeek y los avances tecnológicos son un espejo de nuestras prioridades. Es hora de que tanto Europa como América tomen decisiones que no solo respondan a los desafíos de hoy, sino que definan el liderazgo del mañana.